El Hostal está albergado en un edificio señorial construido a mediados del siglo XIX, si bien este edificio fue remodelado, conserva su esencia en el tamaño de las habitaciones y en la arquería. Su espíritu queda reflejado en sus habitaciones amplias, en los pasillos bien iluminados, en el lobby-bar “Don Fernando” de estilo minimalista, en el restaurante “Los Naranjos” de alta cocina mexicana, en el servicio amable y en cada rincón del hotel.

 

Todo ello está pensado para hacer su estancia en la ciudad de Durango una experiencia agradable e inolvidable.

Hostal de la Monja